Normalmente cuando llueve inconscientemente cumplo una lista de cosas:
Me gusta la lluvia, escucharla por las tardes, sentir el olor a tierra mojada, caminar abrigadita
bajo su llovizna, tomarme una tacita de delicioso chocolate y
por la noche acurrucarme a mi maridito para entrar en calor.
Ésta lista, normalmente la disfruto desde finales de mayo hasta mediados de octubre.
Me gusta la lluvia, escucharla por las tardes, sentir el olor a tierra mojada, caminar abrigadita
bajo su llovizna, tomarme una tacita de delicioso chocolate y
por la noche acurrucarme a mi maridito para entrar en calor.
Ésta lista, normalmente la disfruto desde finales de mayo hasta mediados de octubre.
Y puedo admirar el verdor de la naturaleza en donde quiera que voy.
Que afortunada me siento, de poder tener un techo el cual me proteje junto a los míos;
pero tristemente en Guatemala y en muchos países más, por el calentamiento global los inviernos
cada vez son más duros y se llevan innumerables vidas.
Por lo menos en mi país anunciaron en diferentes medios de comunicación que éstas lluvias llegarán hasta finales de noviembre, por una serie de huracanes que amenazan y los cuales inician de la "A" a la "Z". Les cuento que ya vamos por la "M" (Matt).
Está poniéndose difícil y es necesario almacenar comida, ropa, agua, etc.
Ya sea para nuestro hogar o bendecir la vida de otros.
Siempre es bueno estar al tanto y tenderse una mano cuando se trata de ayudar.
Y pedirle principalmente a Nuestro Creador, que nos ilumine y saber qué hacer en casos de emergencia.
¡Un abrazo y que estén bien!

