
Foto: Aleroga
Este angelito lo adquirí en una tienda de segunda mano. Es bien sencillito, de plástico y pequeñito. Ahí lo ví solito y realmente me gustó mucho. Me recordó a la calidez, ingenuidad, alma pura y alegría que puede tener un niño, sinó díganme que sabroso es escuchar sus sonoras carcajadas, sin penas, con toda la sinceridad del mundo.
Y es que sonreir hasta el punto de llorar es el mejor remedio para sanar el alma.
¿Qué les hace reír hasta el punto de llorar? Quizá alguna película, una anécdota, cualquier cosa...
Espero que su vida siempre esté llena de sonrisas, aún en medio de las tormentas. Felíz fin de semana!!
2 comentarios:
Hi Ale!
The things that make me most happy are my family, friends, the gospel and making art!
Hugs, Kaili
Hace tanto que no me río hasta llorar.. me encantó tu angelito!
Un beso
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